Jugar con los niños

Publicado en Niños - junio 2014

Que los niños necesitan jugar es algo obvio, pero los adultos dan menos importancia al juego infantil  que lo que en realidad tiene. Los padres y educadores  se sienten más inclinados a enseñar a los niños a ser responsables, educados, trabajadores para que en el futuro sean competentes.

A los adultos,  en ocasiones les cuesta entender por qué juegan los niños. Los juegos no tienen siempre un objetivo bien definido, como ocurre con las actividades de adultos. Pero jugar es muy importante para los niños y los padres deben tomárselo en serio. Cuando los niños juegan desarrollan conocimientos necesario para la vida “ensayan” como ser responsables y como dominar una amplia gama de actividades. Por tanto los adultos no deben de limitar demasiado el juego de los niños, porque existe el riesgo de no dejar que el desarrollo del niño siga su ritmo.

Una manera de practicar la creatividad es jugar con los menores, cuando los niños ven que sus adultos significativos; padres  abuelos, tíos… son creativos e imaginativos, ellos dan rienda suelta a su fantasía. Estimular la creatividad no implica inventar juegos muy complicados, si no lo importante es  estar en contacto con personas creativas  que sirvan de modelos.

Pequeñas pautas para jugar con los niños:

  • Jugar con los hijos, no es importante a que se juega, lo importante es los sentimientos que se dan durante el juego.
  • Hay que mostrar alegría y entusiasmo cuando jugamos con los niños. Los niños aprenderán de los mayores a ser alegres y entusiastas, si tienen modelos que así se lo enseñan mientras juegan
  • Durante el juego se deberá suprimir el control,  hasta donde sea posible. El juego enseña a los niños el control físico y emocional. Es bueno permitir que ellos, los pequeños, elijan la actividad y establezcan las reglas. Si los adultos cargan con toda la responsabilidad del juego, los niños no aprenderán.
  • Hacer cosas creativas cuando se está jugando. No importa quien tome la iniciativa, lo importante durante el juego es evitar  juicios críticos  y la necesidad de alcanzar metas.

Si ambos niño y adultos se sienten satisfechos la terminar la actividad, pueden estar seguros que además de haber cumplido la responsabilidad como padre  habéis estado jugando. Estar juntos es lo más importante,  aunque la actividad no dure mucho tiempo.  Siempre surge algo especial cuando padres e hijos pasan tiempo juntos. Los niños descubren su propia creatividad jugando con los mayores. Fijándose en que hacen y como lo hacen.

A los adultos,  en ocasiones les cuesta entender por qué juegan los niños. Los juegos no tienen siempre un objetivo bien definido, como ocurre con las actividades de adultos. Pero jugar es muy importante para los niños y los padres deben tomárselo en serio. Cuando los niños juegan desarrollan conocimientos necesario para la vida “ensayan” como ser responsables y como dominar una amplia gama de actividades. Por tanto los adultos no deben de limitar demasiado el juego de los niños, porque existe el riesgo de no dejar que el desarrollo del niño siga su ritmo.

Una manera de practicar la creatividad es jugar con los menores, cuando los niños ven que sus adultos significativos; padres  abuelos, tíos… son creativos e imaginativos, ellos dan rienda suelta a su fantasía. Estimular la creatividad no implica inventar juegos muy complicados, si no lo importante es  estar en contacto con personas creativas  que sirvan de modelos.

Pequeñas pautas para jugar con los niños:

  • Jugar con los hijos, no es importante a que se juega, lo importante es los sentimientos que se dan durante el juego.
  • Hay que mostrar alegría y entusiasmo cuando jugamos con los niños. Los niños aprenderán de los mayores a ser alegres y entusiastas, si tienen modelos que así se lo enseñan mientras juegan
  • Durante el juego se deberá suprimir el control,  hasta donde sea posible. El juego enseña a los niños el control físico y emocional. Es bueno permitir que ellos, los pequeños, elijan la actividad y establezcan las reglas. Si los adultos cargan con toda la responsabilidad del juego, los niños no aprenderán.
  • Hacer cosas creativas cuando se está jugando. No importa quien tome la iniciativa, lo importante durante el juego es evitar  juicios críticos  y la necesidad de alcanzar metas.

Si ambos niño y adultos se sienten satisfechos la terminar la actividad, pueden estar seguros que además de haber cumplido la responsabilidad como padre  habéis estado jugando. Estar juntos es lo más importante,  aunque la actividad no dure mucho tiempo.  Siempre surge algo especial cuando padres e hijos pasan tiempo juntos. Los niños descubren su propia creatividad jugando con los mayores. Fijándose en que hacen y como lo hacen.

Los padres y educadores  se sienten más inclinados a enseñar a los niños a ser responsables, educados, trabajadores para que en el futuro sean competentes.

A los adultos,  en ocasiones les cuesta entender por qué juegan los niños. Los juegos no tienen siempre un objetivo bien definido, como ocurre con las actividades de adultos. Pero jugar es muy importante para los niños y los padres deben tomárselo en serio. Cuando los niños juegan desarrollan conocimientos necesario para la vida “ensayan” como ser responsables y como dominar una amplia gama de actividades. Por tanto los adultos no deben de limitar demasiado el juego de los niños, porque existe el riesgo de no dejar que el desarrollo del niño siga su ritmo.

Una manera de practicar la creatividad es jugar con los menores, cuando los niños ven que sus adultos significativos; padres  abuelos, tíos… son creativos e imaginativos, ellos dan rienda suelta a su fantasía. Estimular la creatividad no implica inventar juegos muy complicados, si no lo importante es  estar en contacto con personas creativas  que sirvan de modelos.

Pequeñas pautas para jugar con los niños:

  • Jugar con los hijos, no es importante a que se juega, lo importante es los sentimientos que se dan durante el juego.
  • Hay que mostrar alegría y entusiasmo cuando jugamos con los niños. Los niños aprenderán de los mayores a ser alegres y entusiastas, si tienen modelos que así se lo enseñan mientras juegan
  • Durante el juego se deberá suprimir el control,  hasta donde sea posible. El juego enseña a los niños el control físico y emocional. Es bueno permitir que ellos, los pequeños, elijan la actividad y establezcan las reglas. Si los adultos cargan con toda la responsabilidad del juego, los niños no aprenderán.
  • Hacer cosas creativas cuando se está jugando. No importa quien tome la iniciativa, lo importante durante el juego es evitar  juicios críticos  y la necesidad de alcanzar metas.

Si ambos niño y adultos se sienten satisfechos la terminar la actividad, pueden estar seguros que además de haber cumplido la responsabilidad como padre  habéis estado jugando. Estar juntos es lo más importante,  aunque la actividad no dure mucho tiempo.  Siempre surge algo especial cuando padres e hijos pasan tiempo juntos. Los niños descubren su propia creatividad jugando con los mayores. Fijándose en que hacen y como lo hacen.