Aprender a querernos

Publicado en Adultos - enero 2014

Conocemos a muchas personas que aunque no les falte de nada y se puedan permitir un montón de cosas, nunca son felices, siempre se están quejándose  o protestando, lo contrario también es cierto, personas que aunque tengan lo justo y su capacidad intelectual sea media, siempre están contentos,   transmiten alegría  y caminan por la vida aceptando lo que esta les va presentando y en muchos casos tienen éxito.

Cuando las personas maduran y son conscientes de un conjunto complejo de actitudes, de quien y que son y el lugar que ocupan en el mundo, a esto lo llamamos AUTOEVALUACIÓN. La autoevaluación comprende creencias sobre capacidades, poderes debilidades y defectos.  Estos rasgos de personalidad nos distinguen del resto de las personas, a la vez que nos identifica con ellas.

La AUTOESTIMA es una parte de la autoevaluación. La autoestima es el valor que cada uno se atribuye y el respeto  que uno siente por sí mismo. Las personas que poseen una buena autoestima, se tratan con respeto, resuelven sus necesidades de manera positiva, defienden sus derechos, se respetan a sí mismas y también respetan a los demás. Todo lo contrario que hacen las personas con baja autoestima. Algunas de estas personas, tienden a dar prioridad a las necesidades y deseos de los demás , otras se apartan de las relaciones sociales. Pueden sentir que no tienen nada que ofrecer a los demás. Todo esto puede generar rabia e ira.

La AUTO ACEPTACIÓN es la capacidad de reconocer y admitir todas sus partes, las deseables y las indeseables. Las personas con alto nivel de aceptación consideran todas sus características simplemente como partes componentes del ser humano. Esta forma de aceptarse permite sacar el mayor partido  de sus puntos fuertes y disminuir sus debilidades.

Tener un buen de nivel de autoestima y auto aceptación, no quiere decir no trabajar por mejorar, este grupo de personas, son conscientes de que  deben trabajar para desarrollar pautas y pensamientos realistas, solo tienen un propósito, estar preparados para vivir de manera efectiva y experimentar más goce y satisfacción. El querer mejorar, no tienen nada que ver con el valor como personas.